Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar tu experiencia y para mostrar publicidad (si aplica).
El sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google AdSense, Google Analytics y YouTube.
Al utilizar este sitio web, aceptas el uso de cookies.
Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad.
Por favor, haz clic en el botón para consultarla.

Glovo expande soluciones tecnológicas de última milla desde Barcelona hacia Europa

Glovo’s strategy to dominate last-mile in Europe

Glovo, la empresa tecnológica nacida en Barcelona, ha pasado de ser una simple aplicación de entrega a domicilio a consolidarse como un referente en el diseño de soluciones tecnológicas de última milla para diversos sectores. En un escenario europeo donde el comercio electrónico y la digitalización de servicios avanzan de manera constante, la compañía ha reforzado su infraestructura operativa y tecnológica en Cataluña con el fin de potenciar su crecimiento hacia distintos mercados del continente.

La última milla, entendida como el tramo final de la cadena logística que conecta el comercio con el cliente, se ha transformado en uno de los desafíos más exigentes por su influencia en la eficiencia, los costes y la sostenibilidad, y Glovo ha desarrollado iniciativas de innovación, análisis avanzado y automatización para convertir este paso en una ventaja competitiva que favorezca tanto a pequeños negocios como a grandes cadenas.

Barcelona como centro de innovación logística

Desde su sede en Barcelona, Glovo ha desarrollado un ecosistema tecnológico propio que integra:

  • Algoritmos avanzados de asignación de repartidores.
  • Sistemas predictivos de demanda basados en datos en tiempo real.
  • Optimización de rutas mediante inteligencia artificial.
  • Plataformas de gestión para comercios asociados.

El centro tecnológico de la compañía agrupa a miles de especialistas en ingeniería, ciencia de datos y desarrollo de producto, y allí se contrata personal con una alta cualificación; esta concentración de talento ha permitido idear herramientas escalables que posteriormente se adaptan a las particularidades de cada mercado europeo, tanto en grandes capitales como Madrid, París o Roma como en ciudades medianas con dinámicas logísticas propias.

Barcelona funciona no solo como sede corporativa, sino también como un auténtico laboratorio urbano donde se experimenta con nuevas funcionalidades, se evalúan modelos de entrega sostenible y se implementan soluciones de microalmacenamiento en la ciudad.

Soluciones tecnológicas para comercios y supermercados

Uno de los pilares que ha favorecido la expansión de Glovo en Europa ha sido su propuesta de valor destinada a supermercados y comercios minoristas, ya que la compañía ofrece a estos negocios una infraestructura tecnológica que les permite:

  • Conectar su inventario a la plataforma para disponer de actualizaciones en tiempo real.
  • Administrar sus pedidos utilizando herramientas digitales de uso sencillo.
  • Acortar los tiempos de preparación gracias a mecanismos automáticos de priorización.
  • Obtener acceso a análisis exhaustivos sobre el comportamiento del consumidor.

Por ejemplo, en España e Italia diversas cadenas de supermercados han logrado recortar hasta un 30 por ciento los tiempos promedio de entrega mediante la optimización de rutas y la asignación flexible de repartidores durante las horas de mayor demanda, mientras que en mercados como Portugal y Rumanía numerosos comercios locales han transformado por completo su operativa al integrarse directamente con la infraestructura tecnológica de Glovo.

Microalmacenes urbanos y eficiencia operativa

Con el propósito de responder al aumento constante de la demanda, la compañía ha implementado una red de microalmacenes urbanos ubicados estratégicamente, lo que permite lo siguiente:

  • Reducir la distancia que deben recorrer las entregas.
  • Disminuir al máximo las emisiones generadas por el transporte de productos.
  • Ampliar la variedad de artículos accesibles de forma inmediata.
  • Perfeccionar la precisión en la gestión de los inventarios.

En ciudades con alta densidad poblacional como Milán o Madrid, la puesta en marcha de estos centros logísticos ha logrado reducir los tiempos de entrega en algunas áreas a menos de treinta minutos. Asimismo, la incorporación de sistemas de análisis predictivo permite prever incrementos de demanda estacional, incluidos periodos navideños o grandes eventos deportivos.

Expansión europea y adaptación local

La estrategia de expansión de Glovo en Europa se basa en una combinación de estandarización tecnológica y adaptación local. Si bien la plataforma central y los algoritmos se desarrollan en Barcelona, cada país cuenta con equipos especializados que ajustan la operativa a normativas laborales, marcos regulatorios y patrones de consumo específicos.

En Europa del Este, por ejemplo, el crecimiento del comercio electrónico ha progresado con notable rapidez, lo que ha permitido que Glovo consolide su presencia mediante acuerdos con cadenas minoristas locales; en la región sur de Europa, la estrategia se ha orientado a acelerar la digitalización de los restaurantes tradicionales, ofreciéndoles acceso a nuevos canales de venta sin requerirles inversiones significativas propias.

Transporte urbano y dedicación a la sostenibilidad

La última milla plantea desafíos medioambientales significativos. Conscientes de ello, las soluciones tecnológicas de Glovo incorporan métricas de sostenibilidad que permiten optimizar recorridos y reducir emisiones. Entre las iniciativas implementadas destacan:

  • Impulso al empleo de bicicletas y automóviles eléctricos.
  • Mejora en la consolidación de pedidos con el fin de reducir trayectos.
  • Implementación de herramientas para calcular la huella de carbono de los comercios vinculados.

En urbes donde rigen limitaciones de circulación, como París y Barcelona, la compañía ha modificado su modelo operativo para priorizar vehículos de bajas emisiones, en consonancia con los objetivos europeos de alcanzar la neutralidad climática.

Impacto económico y progreso de la transformación digital

El despliegue de soluciones tecnológicas de última milla no solo impacta en la logística, sino también en la economía local. Miles de pequeñas y medianas empresas han incrementado su facturación al acceder a una red de distribución digital que antes resultaba inaccesible.

Además, la digitalización impulsada por Glovo ha generado efectos indirectos, como:

  • Optimización profesional en el manejo de inventarios.
  • Incremento en la adopción de soluciones analíticas dentro de comercios convencionales.
  • Incorporación de sistemas de pago digitales en sus operaciones.

La compañía también ha contribuido a la creación de empleo en áreas tecnológicas de alto valor añadido, fortaleciendo el posicionamiento de Barcelona como polo de innovación en el sur de Europa.

Retos regulatorios y evolución del modelo

La expansión europea ha afrontado diversos retos, pues las leyes laborales y las normas que regulan las plataformas digitales difieren entre naciones, lo que exige reajustes constantes en su modelo de operación. Glovo se ha visto obligada a modificar contratos, sistemas administrativos y estructuras internas para alinearse con los distintos marcos jurídicos.

Al mismo tiempo, la competencia en el sector de entregas rápidas exige una inversión continua en innovación, y la diferenciación dejó de centrarse únicamente en la velocidad para apoyarse en la solidez tecnológica, la eficiencia operativa y la capacidad de proporcionar soluciones integrales a comercios y consumidores.

Proyección futura de la última milla tecnológica

La evolución de Glovo desde Barcelona hacia Europa refleja una transformación más amplia del comercio urbano. La última milla se consolida como un componente estratégico de la economía digital, donde la tecnología actúa como eje central de competitividad.

A medida que avanzan la inteligencia artificial, el análisis predictivo y la automatización, las soluciones surgidas en Barcelona podrían modificar de forma significativa los estándares logísticos en distintos mercados europeos, apoyadas en una combinación de innovación tecnológica, adaptación al contexto y una marcada apuesta por la sostenibilidad. Esta convergencia configura un modelo que trasciende el reparto tradicional y se afianza como una infraestructura clave para el comercio del futuro, conectando ciudades, empresas y usuarios dentro de una red progresivamente más integrada y eficiente.

Por Sofia Carvajal

Reportera de innovación empresarial y sostenibilidad, centrada en cómo las compañías miden impacto, reportan ESG y se adaptan a nuevas expectativas sociales. Publica en español e inglés y suele trabajar formatos de “mitos vs. datos”. Aporta una mirada latinoamericana sobre competitividad y transición energética.

Te puede interesar